Apuntes de ciencia, Miguel Carreras

Diamantes para la eternidad. (Miguel Carreras)

“Nunca he odiado a un hombre tanto como para devolverle los diamantes” (Zsa Zsa Gabor).

 Los diamantes han sido protagonistas de un buen número de interesantes películas a lo largo de la historia, de modo que, a la hora de escoger un título para este artículo, considerando además el tono de aventura que emana de su nombre, he pensado que lo mejor era tomarlo prestado de la traducción española del film de Guy Hamilton Diamonds are forever, protagonizado por Sean Connery (James Bond) y Jill St Jhon  por su acertada rotundidad.

Un poco de historia

El diamante es la forma más preciosa de presentarse el carbono y ya se mencionaba en ancestrales documentos, como Arthsastra de Kantylia y en el Antiguo Testamento (Libro del Éxodo), aunque hay opiniones en el sentido de que, dado que no se practicó la talla hasta mucho después, la piedra de que se hablaba muy bien pudiera ser de cuarzo. Es más aceptado como válido algún escrito relativo a diamantes que aparece en el libro 37 de Naturalis Historia de Plinio el Viejo. El nombre griego adámas (indomable o inmutable) se reconvirtió en el actual tras pasar sucesivamente por adamant, daiamant y diamante. En la Edad Media fue usado como talismán para conjurar el poder de los astrólogos y su polvo como veneno.

A principios del siglo XVIII Isaac Newton, padre de la Física moderna, insinuó que debería ser combustible y unas decenas de años después, el padre de la moderna Química, Antoine Lavoisier quemó un diamante en oxígeno y se produjo dióxido de carbono y agua y poco más tarde James Smithson Tennant demostró que era carbono puro, al hacer arder un diamante en un tubo de oro y observar que se formaba la misma cantidad de CO2 que en la combustión del carbón vegetal.

moissan-heenry

Henri Moissan

El premio Nobel de Química Henri Moissan, en 1893, anunció haber obtenido pequeños diamantes en el laboratorio, atacando con ácido el carbono disuelto en hierro fundido, pero el experimento no pudo ser reproducido. En 1953 los suecos, secretamente, fueron los primeros en obtener diamante industrial y dos años más tarde se emprendió el proceso de fabricación comercial por parte de General Electric Company que, con un equipo dirigido por A.J.Nerad, trabajando a presiones de 55000 atmósferas y 2760 ºC, sintetizaron pequeños diamantes no aptos para joyería, pero útiles como abrasivos.

Algo de ciencia

Los diamantes se formaron a lo largo de distintos periodos geológicos hace unos cien millones de años. Los que se originaron en grandes profundidades pudieron ser transportados con la roca ultrabásica kimberlita hacia niveles superiores. En las famosas chimeneas de kimberlita hay silicatos (olivino, serpentina y otros) e inclusiones, entre las que están, además del diamante, xenolitos y eclogita. Para su formación se requirieron temperaturas de 1600º C y presiones superiores a los 70 kilobares.

Los principales yacimientos mundiales, agotados prácticamente los de Indias orientales, se hallan en Guyana, Venezuela, Brasil, Australia, Ghana, Namibia, Botswana y en la República Sudafricana. Hay constancia de que en este último país, en Kimberley en 1871, se encontró uno de los primeros grandes diamantes (16,7 gramos). En la Siberia oriental está la mina Mir, una de las mayores a cielo abierto, que llegó a producir 2000 kilogramos de diamante al año; se interrumpió su explotación, por razones técnicas en la década de los 90, reanudándose después. En España no hay indicios de diamantes, pero sí de otras gemas. El movimiento económico que generan globalmente se estima en torno a ocho mil millones de dólares al año.

estructura-cristalina-del-diamante_

En la escala de Mohs de dureza de minerales ocupa el lugar diez (se planteó asignarle el valor quince)- el más alto- aunque  hay sustancias más duras, como el diamante negro (carbonado) y el carburo de boro. Esta excepcional dureza encuentra aplicaciones industriales en las puntas y filos de las perforadoras y sierras cortadoras y para el estirado de alambres.

La gran dureza y otras propiedades del diamante tienen explicación en su red cristalina. Cada átomo de carbono está rodeado por otros cuatro, que se sitúan en los vértices de un tetraedro regular en cuyo centro está el primero. Los enlaces de valencia ponen en conexión cada átomo con otros cuatro, cada uno de ellos unido a su vez con el anterior y con otros tres, y así en todo el cristal, que es una molécula gigante sostenida por enlaces covalentes con hibridación sp3, que requieren una gran energía para romperse. Frecuentemente su estructura es contaminada por el boro y el nitrógeno y se favorece el proceso de cristalización agregando níquel.

Suelen tomar un ligero tono amarillo, siendo muy apreciados como joyas los incoloros o claros y los rosados, rojos o verdes. Se talla la piedra natural para conseguir resaltar el brillo con una mejor reflexión y refracción de la luz que, añadidas a su transparencia, hacen del diamante la gema más valorada.

Recientemente los medios de comunicación recogieron la noticia del descubrimiento por científicos de la Universidad de Yale de un planeta, 55 Cancri, formado por diamante y grafito y de masa ocho veces superior a la de la Tierra.

Diamantes famosos, intrigas y chantajes

Uno de los diamantes más célebres es el Cullinan, de 3.024,75 quilates (un quilate equivale a 0,2 gramos en el Sistema Métrico Decimal).Su nombre rinde homenaje al presidente de la compañía propietaria de la mina en el Transvaal donde se halló. Fue dividido en nueve trozos, (uno de los ´mayores está en la corona de la realeza británica) y, al igual que el Excelsior (971,7 quilates), procede de África del Sur. Entre los procedentes de la India figura el Koh-i-Noor (Montaña de luz), el de mayor tamaño conocido sin trocear (105,6 quilates), cuya posesión arrastró a Aurungzeb a matar a sus hermanos y destronar a su padre .Tras muchos avatares, en la actualidad es propiedad de la reina de Inglaterra y está depositado en la Torre de Londres. Igualmente de procedencia hindú es el Florentino o Toscano, de 139 quilates, en paradero desconocido tras el robo a la familia imperial austrohúngara.

En febrero de 2012 se extrajo de la mina de Argyle, en el Kimberley australiano,  el mayor diamante en bruto (sin pulir) rosa conocido, de 12,76 quilates.

A lo largo de la historia se ha intrigado, traicionado y asesinado por la posesión de algunos diamantes. Así, el interés por el Gran Mogol (793 quilates, antes de disgregar)llevó al Sha Nadir al saqueo de Delhi y el Orloff (189,6 quilates), robado del ojo de un ídolo, fue ofrecido a la zarina Catalina de Rusia por su amante, para reparar una querella de amor y ahora se encuentra en el Kremlin.

También en nuestros tiempos se han producido chantajes y compra de voluntades, especialmente por parte de dictadores africanos a políticos y famosos. En 1979 la revista satírica francesa Le Canard Enchainé destapó con gran escándalo la financiación de las campañas electorales francesas del presidente Valery Giscard d´Estaing con diamantes obsequiados por el emperador antropófago de la República Centroafricana  Jean Bedel Bokassa y hace poco más de dos años adquirió protagonismo no deseado la mediática modelo Naomí Campbell al conocerse lo que se llamó donación de diamantes de sangre por parte de otro dictador, el liberiano Charles Taylor.

El cine y la literatura han tratado exhaustivamente y con éxito historias y aventuras diversas relacionadas con los diamantes.

En el cine

Comencemos, cronológicamente, con un repaso  al cine. En 1956, se estrenaba Atrapa un ladrón (To Catch a Thief)de Alfred Hitchcook, que trata de un sofisticado robo de joyas en la Riviera francesa por un ex ladrón y héroe de la resistencia (el Gato), personaje encarnado por Cari Grant, con Grace Kelly como partenaire.

Desayuno_con_diamantes-573798368-largeContinuamos con dos admiradas comedias dirigidas por el maestro Blake Edwards con música de Henri Mancini. La primera en estrenarse fue Desayuno con diamantes (Breakfast at Tiffany´s) en 1961, con guión adaptado de Truman  Capote, protagonizada por Audrey Hepburn y su entrañable gatito, George Peppard y Patricia Neal, con un excelente fondo musical (Mon River). Y dos  años después La Pantera Rosa (The PInk Panther, con su famoso dibujo animado), nombre del diamante, propiedad de la princesa oriental Dala (Claudia Cardinale), objeto de deseo del ladrón de guante blanco -El Fantasma (David Niven)-, que será obstaculizado o tal vez ayudado, por un torpón inspector Clouseau (Peter Sellers).

También merece mención Topkapi (1964), dirigida por Jules Dassin, con Melina Mercury, Maximillian Schell y Peter Ustinov como intérpretes, sobre el robo de una daga incrustada de diamantes en Estambul. Y, del siglo XXI dos muestras: de 2006, Diamante de sangre(Blood Diamond) , con Leonardo di Caprio y Jennifer Connelly como principales actores y Edward Zwick como director, donde se describe el ambiente de caos y guerra civil en Sierra Leona con el dictador Taylor, antes citado, y los diamantes sobrevolando. Y de 2007 Un plan brillante (Flawless),dirigida por Michael Radford y protagonizada por Michael Caine y Demi Moore, en que se narra el intento de desvalijar la compañía de diamantes más poderosa del mundo.

En la literatura

Las minas del rey Salomón fue una novela de gran éxito, publicada en 1865 por H.Rider Haggard y la primera de aventuras africanas en lengua inglesa, con todos los ingredientes para triunfar: exploradores, guerras tribales, tubos que matan, déspotas y brujas. Existen dos versiones cinematográficas, una de 1950 y otra de 1985, con Stewart Granger y Richard Chamberlain, respectivamente, en el papel principal del cazador Allan Quatermain.

La piedra lunar-W.COLLINSOtro clásico es La piedra lunar (The moonstone) de 1868, considerada precursora de la novela policíaca inglesa. Escrita por Wilkie Collins, fueadaptada al teatro, al cine y a la televisión. El diamante de que se habla podría ser el Orloff.

En La estrella del Sur Julio Verne , con la guerra de los boéres como trasfondo, vaticinaba, en 1886,  el descubrimiento de un diamante gigante, el Cullinan tal vez.

Más cercanas en el tiempo son El diamante de Jerusalén (1979),de Noah Gordon, que trata de un viaje a Tierra Santa en busca del diamante de la Inquisición. Y a partir de 2000 Un diamante para el rey, de la madrileña María Isabel Molina, ambientada en la España de los godos y Diamantes sangrientos, de Greg Campbell, un documento de denuncia del contrabando de piedras preciosas en África, con las instituciones mirando para otro lado.

Naturalmente no podía faltar la poesía. Así que con Diamante, poema de Rubén Darío, terminaremos:

            Puede una gota de todo

sobre un diamante caer

puede también de este modo

su fulgor oscurecer,

pero aunque el diamante todo

se encuentre de fango lleno,

el valor que lo hace bueno

no perderá ni un instante

y ha de ser siempre diamante

por más que lo manche el cieno.

Miguel Carreras Ezquerra
Asociación Ciencia Viva.

Anuncios

Comentarios

4 comentarios en “Diamantes para la eternidad. (Miguel Carreras)

  1. Estupendo y muy interesante articulo lleno de curiosidades

    Publicado por Sara | diciembre 13, 2012, 6:48 pm
  2. Excelente artículo y muy buenas todas las películas citadas

    Publicado por Sara | diciembre 17, 2012, 3:40 pm
  3. miguel son su permiso voy a compartirlo en mi fb, muy interesante el artículo

    Publicado por Yuldys Márquez | diciembre 18, 2012, 11:08 am
  4. Francamente muy interesante tu artículo Diamantes para la Eternidad.
    Felicidades.
    Un gran abrazo Miguel

    Publicado por Blanca Aranda | julio 1, 2015, 1:20 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Apuntes de Ciencia Viva

Streaming Ciencia Viva

CON CIENCIA – TVE Aragón

Ciencia Viva en la cárcel

Revista A ciencia cierta.. (2000-09)

Ciencia en Expo Zaragoza

Sonia Fernández Quantum Ergo

David Jou en Quantum Ergo

Mira Quanta (Alberto Galindo)

Manuel Asorey Quantum Ergo

Enter your email address to follow this blog and receive notifications of new posts by email.

Únete a otros 1.646 seguidores

Estadisticas Blog

  • 122,399 visitantes

Premio Casa de las Ciencias 2000

Premio Saviron a M. Carreras

Fotos Premio Saviron 2006

Twitter Ciencia Viva

A %d blogueros les gusta esto: