Apuntes de ciencia, Miguel Carreras

Perfumes: los mejores aromas de la Química

Perfumes: los mejores aromas de la Química
(Miguel Carreras)

 “El perfume es la forma más intensa del recuerdo. Debe ser como el tema central del Bolero de Ravel. Una especie de lenta obsesión.” (Jean Paul Sartre).

El olor es algo complejo y el conocimiento en esa materia sigue teniendo mucho de empírico. No se termina de llegar desde la ciencia a un único punto de vista. No hay todavía respuesta clara al motivo  de que haya olores repugnantes como el amoníaco, el sulfhídrico o el metano y otros placenteros  como los perfumes, ni a la subjetividad en cuanto a la apreciación. Aunque el olfato está en un rango inferior en relación a las sensaciones de otros sentidos como el oído y la vista, no cabe duda que el mundo perdería parte de su encanto si no percibiésemos los olores.

El nombre  de perfume viene de per- fumar (a través del humo) y se le podría definir como líquido aromático modificado por hombre o mujer para desprender olores agradables.

Parece probado que el olor de una sustancia tiene que ver con la estructura molecular. Los químicos pueden identificar las moléculas responsables de los aromas y la Química ha contribuido poderosamente en los últimos años al desarrollo del antiquísimo arte de los perfumes.

Un poco de historia

Según Ramón Planas, del Museo del Perfume de Barcelona, la historia  pudo comenzar cuando el hombre primitivo encendió algunas ramas resinosas de árbol y apreció un agradable aroma. El filólogo Joan Corominas asegura  que la primera vez que se menciona el nombre de perfume es en la obra catalana de principios del siglo XV Lo Somni  de Bernat Metge.

Si bien la fabricación de perfumes comienza a finales del siglo XIX a partir de ingredientes animales y vegetales, hay testimonios sumerios y escritos en el antiguo Egipto, en la Biblia y en la civilización grecorromana. perfumes-historia_egiptoCuando se descubrió el sepulcro de Tutankamón aparecieron cerca de tres mil potes de esencias con aromas que aún conservan su olor. Los egipcios fueron los primeros perfumistas artesanales que clasificaron flores y hierbas.

En Oriente fueron los chinos los que marcaron la pauta y   quienes lo introdujeron en Japón. En el Kamasutra se recomienda perfumarse para formar una mejor alianza entre olor y amor.

En el Libro del Génesis y en el Cantar de los Cantares hay alusiones a los perfumes por parte de José, Moisés y Aarón. Según el Nuevo Testamento, el sepulcro de Jesucristo fue cubierto por un lienzo perfumado.

Los mercaderes griegos  anunciaban que las esencias procedían directamente del Olimpo y Sócrates no era partidario de que los hombres se perfumaran. Los romanos, que potenciaron el aseo personal, democratizaron de alguna manera el uso de perfumes y con el cristianismo vino un periodo de declive.

Más tarde los árabes elaboraron refinados perfumes como el agua de rosas y el almizcle, gracias a la destilación y otras técnicas alquimistas y al descubrimiento del alcohol. Mahoma era un enamorado de los esencias perfumadas. Son ellos, a través de España, los que extendieron a Europa el uso de perfumes, siendo los franceses, con sus monarcas a la cabeza, pioneros en el reconocimiento profesional a los perfumistas. Francia se convierte en la cuna del perfume moderno compartiendo con  Venecia y Florencia el liderazgo en el nuevo arte.

Jean-Maria-Farina-

Jean María Farina

Pero la revolución de la perfumería  se produce a partir de la síntesis química en 1882, momento en que el perfumero Paul Porquet crea el perfume Fougère Royale, añadiendo cumarina –olor de heno viejo- al agua de colonia, el perfume más tradicional y popular. La colonia había sido descubierta en el siglo XVII por el vendedor ambulante italiano Gianpaolo Femini;  su sobrino G. Antonio Farina  la exportó a la ciudad de Colonia- de ahí su nombre-y un descendiente suyo, Jean María Farina, le dio el nombre de Eau de Cologne. A finales del siglo XIX, se consigue reproducir los olores naturales y se sintetizan la vainillina y las iononas de olor similar a la flor de violeta, estas últimas. Las sustancias obtenidas por síntesis son menos volátiles y más estables, lo que favorece la duración de las fragancias.

Los perfumes modernos y la Química

Los perfumes pueden ser simples o compuestos. Los primeros son las esencias o extractos y los segundos los bouquets. Los aceites esenciales de una planta son la base de su perfume, las sustancias volátiles que se pueden aislar  o extraer por maceración o absorción, por trituración y destilación o por la acción de disolventes. El alcohol empleado en perfumería se ha de desodorizar. Entre los fijadores, que dan mayor duración a los aromas, están los bálsamos y el ámbar gris. El color amarillo de algunos perfumes se consigue con tinturas de azafrán o de cúrcuma, el violeta con tintura de tornasol y el verde con clorofila. La diferencia entre perfumes y colonias es, sobre todo, de concentración de esencias y alcohol, menor en las últimas.

Llegan a  contener varios centenares de tipos de moléculas orgánicas diferentes (hidrocarburos, alcoholes, fenoles, esteres, aldehídos, cetonas, acetales..) y su originalidad puede cambiar con solo mínimas modificaciones.
EAU DE cOLOGNELa Química se esforzó, además de en producir aromas, en sustituir ventajosamente a los componentes naturales, pasando la perfumería a ofrecer artículos de gran consumo. A principios del siglo XX se sintetizan sucedáneos del almizcle, mediante nitrocompuestos aromáticos y el salicilato de amilo proporcionaba el olor del trébol y la industria del vidrio se involucra activamente en la elaboración de envases de diseño.

Fue importante la aportación de los químicos franceses Xavier y León Givandon que sentaron las bases de lo que sería el mayor productor de componentes para perfumes. Este desembarco de la Química relegó a los perfumeros artesanos a una posición minoritaria.

Aparecieron marcas famosas que utilizaban aldehídos alifáticos de cadena larga, el alcohol cis-3-esenílico y el salicilato de bencilo. En la década de los sesenta del pasado siglo se populariza el consumo en los varones y se introducen en la industria perfumera modernas técnicas como la cromatografía de gases, la espectrometría de masas y la resonancia magnética nuclear, que potenciaron las posibilidades de reconocimiento de los componentes de los extractos  naturales y facilitaron las imitaciones de los perfumes de marca. A  partir de ahí los químicos intentan reproducir en el laboratorio esas sustancias y si no lo logran inventan otras de propiedades similares, como es el caso del jasmonato de metilo y el acetato de benzilo, presentes en el extracto de jazmín, sustituido por un equivalente sintético, que se encuentra  en algunos perfumes masculinos famosos.

La ciencia sigue investigando en descifrar el código olfativo por el importante papel que desempeña la sensibilidad personal, incorporando sofisticados aparatos. Científicos alemanes, descodificando olores, tras diez años de investigación, han desarrollado un perfume  para buscar pareja. Su aroma se corresponde con el olor corporal  individual, constatando que del olor de las parejas potenciales se desprende si son el complemento adecuado a los propios genes inmunológicos. Todavía no ha salido al mercado.

Recomiendo la lectura de un excelente trabajo de la profesora de la Universidad de Valladolid, Celia Andrés, El químico y los perfumes, que se puede encontrar en internet, donde se puede profundizar en estas cuestiones.

El perfume y la cultura

La industria perfumera de nuestro tiempo ha conseguido, mediante agresivas y constantes campañas publicitarias, hacer de los perfumes un bien de consumo casi de primera necesidad. Los beneficios empresariales son inmensos, pues la relación entre los costes de producción y los precios de venta es de una  exagerada diferencia, comparativamente con otros sectores industriales.

Probablemente solo olfatos adiestrados, privilegiados y elitistas sean capaces de discernir en muchas ocasiones entre un perfume original y sus copias. Pero se ha de saber que la mayor proporción del precio de un perfume no se debe al contenido sino al diseño y promoción de los continentes. La cultura casi idólatra de las marcas, a la que se ha conseguido incorporar a la juventud, y el márquetin agobiante- sofisticado o ramplón según se mire-, con la participación de personajes irracionalmente admirados por amplios sectores populares, son los responsables de esta desmesura.

Que los componentes de los perfumes no son necesariamente costosos en muchos casos,  se puede comprobar consultando el célebre Recetario industrial de Hiscox- Hopkins, reconocido universalmente y con miles  de ediciones en todo el mundo. En él se pueden encontrar procedimientos, componentes, medidas y métodos para preparar colonias y perfumes, desde el espliego y el chipre al ámbar gris y el almizcle, pasando por la bergamota y la casia, incluidos los perfumes sólidos y en polvo.

El perfume-portada

Como se ha dicho los perfumes aparecen en textos de todas las civilizaciones desde la antigüedad. En nuestros tiempos tal vez sea la novela del alemán Patrick Suskind   El perfume. Historia de un
asesino,
con cerca de cincuenta millones de ejemplares vendidos en  todo el mundo, la  más famosa. Trata de un peculiar y enfermizo personaje de ficción obsesionado con la conquista del espíritu humano mediante el mejor perfume imaginado. Transporta al lector con extraordinario acierto al universo de los olores. En el año 2006 se estrenó la adaptación cinematográfica con dirección de Tom Tylwer.

Hay menciones místicas, alegóricas y reales en algunos poemas de San Juan de la Cruz. Un  San Agustín (Agustín de Hipona) desinhibido, en su época de vida disipada, loaba en el siglo IV de nuestra era los aromas humanos naturales:

“No te veía ni te sentía, ni te echaba de menos (…).Exhalaste tu perfume, y respiré  y suspiré por ti, y sentí hambre y sed. Me tocaste, y me abracé a tu paz.”

También Charles Baudelaire escribió el poema El perfume. Por su parte Julio Cortázar rindió homenaje a los perfumes en Antes, después, de donde proceden  estos versos:

                “Como los juegos al llanto

                como la sombra a la columna

                 el  perfume dibuja el jazmín

                el amante precede al amor

                como la caricia a la mano

                el amor sobrevive al amante.”

Con cita comenzamos y también concluimos. Esta final es de  Víctor Hugo:

                  “Toda planta es una lámpara. El perfume es la luz.”

 

Miguel Carreras Ezquerra

Presidente Asociación Ciencia Viva.

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Comentarios

2 comentarios en “Perfumes: los mejores aromas de la Química

  1. Estupendo articulo Miguel, y tienes razón en cuanto a los perfumes de marca, lo que pagamos no es el contenido.

    Publicado por Antonio | marzo 12, 2013, 12:19 pm
  2. Hola quisiera saber mas respecto altos perfumes fragancia decencia. ? Q es lo q realmente da la venta del perfume? La fragancia o el frasco y estuche.? Yo quisiera q tu comentario me lo mandaras a mi Cel . ciudad de México Morelia Michoacán al Cel 44 33 50 56 88. Espero su respuesta Gracias. Sra Ana.

    Publicado por Ana Maria Arreygue Meza.ana | septiembre 9, 2015, 9:32 pm

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