Apuntes de ciencia, Miguel Carreras

Goethe, Borodín, Levi y la Química (Miguel Carreras)

Goethe, Borodín, Levi y la Química

Sucede con cierta frecuencia que muchas personas cultas, en el sentido convencional, conocen y admiran a científicos, especialmente físicos, que han contribuido personalmente con escritos u otras expresiones al desarrollo de la filosofía, la literatura o las artes. Probablemente, sin embargo, serían escépticas con los químicos, a muchos de los cuales les podrían conceder el estatus de eruditos especializados, pero añadiéndoles la característica de individuos fríos privados de sensibilidad.

La reflexión que a continuación exponemos pretende dar somera noticia de algunas conexiones entre química y cultura.
Comenzamos con una breve mención a Marie Curie, que escribió en 1906 unos diarios que han sido recientemente publicados en España por la Universidad Autónoma de Barcelona con el título Escritos biográficos. Aunque era licenciada en matemáticas y doctora en física obtuvo el Premio Nobel de Química en 1911, además del de Física. Sobre ella he escrito varios textos divulgativos que están en este mismo blog.
En otros artículos  hemos hablado ampliamente del premio Nobel de Química 1981 Roald Hoffman y de su meritoria incursión en el teatro con la pieza de la que es coautor con Carl Djerassi, O2Oxigen. Escribió también Química imaginada, reflexiones sobre la Ciencia y es reconocida su obra poética plasmada especialmente en el poemario Catalista.
Es seguro que en todos los países se podrían encontrar expertos químicos que han aportado cultura más allá de la cultura científica. En España merece citarse a dos acreditados catedráticos de Bioquímica, que colaboraron hace un tiempo con Ciencia Viva: Francisco García Olmedo y Federico Mayor Zaragoza. El primero es autor de los libros de poemas Natura según Atroío y El mar congelado y de la novela Notas a Fritz. Mayor Zaragoza-ex ministro y ex secretario general de la UNESCO- ha escrito los ensayos, Los nudos gordianos, Mañana siempre es tarde, La memoria del futuro, En pie de paz y Reacciona y tres libros de poesía, Terral, Aguafuertes y El fuego y la esperanza.
Nos centraremos en estas notas en tres figuras universalmente reconocidas, que alcanzaron la plenitud cultural en su tiempo y aun ahora conservan un gran poderío intelectual. Compaginaron con igual imaginación la teoría y práctica de la Química y la creación literaria, filosófica o musical. Hablaremos de J.W. Goethe, A.P. Borodín y P.Levi.

Johann Wolfgang von GOETHE (1749-1832)

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Johann Wolfgang Von Goethe

Se dice que en un encuentro del premio Nobel de Física, Albert Einstein y el de Literatura, Bernard Shaw, éste dijo al padre de la relatividad que le incluía entre los ocho hombres más geniales de la Historia. En ese octeto había nada menos que seis científicos. Como no se precisa ser Nobel para opinar, ahí va mi canon de genialidad: Pitágoras y Euclides, Aristóteles y Homero, Ptolomeo y Galileo, Newton y Einstein, Hipatia y Marie Curie, Leonardo da Vinci y Picasso, Mozart y Verdi, Kant y Marx y Shakespeare, Cervantes y Goethe. Es tan solo una reducida selección personal, pero la lista, evidentemente, podría ser mucho más amplia.
Nació Goethe en Francfort y trabajó a lo largo de su vida en poesía, teatro, novela y filosofía. Fue un gran impulsor del Romanticismo en Alemania, es considerado un clásico de la literatura universal y se le encuadra en la Naturalphilosohie. Trabó conocimiento con ilustres prohombres de su época, como Beethoven, Napoleón, Schiller y Schopenhauer y fue miembro de la masonería. Eugène Delacroix le retrató y realizó una serie de litografías para Fausto.
Fue muy prolífico y multidisciplinar, por lo que solo citaremos algunas de sus obras más significativas: Las desventuras del joven Werther, Elogio de Marienbad, Hermann y Dorothea, Clavijo, Ifigenia in Taúride, Prometeo y la autobiográfica Poesía y verdad. Entre su amplia producción resalta, sin duda, Fausto, escrito en dos partes, la segunda póstuma. Es una tragedia dialogada concebida tanto para ser leída como para ser representada. De ella se han hecho muchas versiones cinematográficas, siendo las más notables la dirigida por F.W. Murnau en 1926, un clásico del cine mudo, la visión femenina del mito de Fausto, Margarita de la noche de Claude Autant-Lara y la más reciente (2011) de Alexandr Sokurov. La Fura dels Baus la ofreció en versión libre en teatro en nuestro país con el título Fausto 5.0.
Aunque la formación académica de Goethe no fue científica, se convirtió en un aventajado aficionado y entusiasta lector de temas de Química, iniciándose a temprana edad durante el proceso de tratamiento de un tumor a cargo de un médico apasionado por la alquimia. En 1795 publicó la fábula Las horas, en la que se pone de manifiesto el lenguaje simbólico alquimista. Se sabe que por aquel tiempo realizó algunos experimentos tales como reacciones con sales de plata y hierro.
Posteriormente se aproximó a la química moderna al comprometerse en el proceso de reapertura de las minas de cobre de Silesia. También se interesó en los aerostatos, utilizando con escaso éxito el hidrógeno que preparaba haciendo reaccionar ácido sulfúrico con limaduras de hierro. Todavía en la actualidad, en las termas de Bad Pyrmont, se realiza un espectáculo, que comenzó Goethe en 1802, haciendo flotar pompas de jabón en una gruta con emanaciones de dióxido de carbono. LAS AFINIDADES ELECTIVASAntes, había colaborado en la creación de una cátedra de Química en Jena, a la que se incorporó Johann W. Dobereimer, al cual Goethe instó a patentar un mechero que funcionaba con hidrógeno, que se inflamaba en el aire merced a una esponja de platino, tal vez el primer catalizador de la historia.
De sus tratados científicos, controvertidos para algunos, sobresalen La metamorfosis de las plantas y Teoría de los colores
En su novela, con guiños químicos, Las afinidades electivas, se aprecia que varios personajes son también lectores de libros de Química. En uno de sus pasajes el Capitán dice al protagonista Eduard: ”En todos los seres de la naturaleza notamos en primer lugar que están en relación consigo mismos. Ciertamente, resulta extraño decir algo que se entiende por sí solo. Pero es a partir de ponerse plenamente de acuerdo sobre lo conocido cuando se puede avanzar de forma conjunta hacia lo desconocido”. Aquí se insinúa sutilmente el concepto afinidad, que sirve de base a la trama. Fue llevada al cine en 1996 por los hermanos Taviani.

Alexandr Porfirievich BORODÍN (1833-1877 )

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Borodín con Mendeleiev

Su dedicación profesional a la música se vio supeditada al trabajo como químico, de ahí su reducida, aunque imponente, producción musical.

Fue hijo ilegitimo de un príncipe que lo inscribió como vástago del sirviente Porfiri Borodín, si bien no fue abandonado a su suerte. Superó el cólera y siempre tuvo problemas con el corazón; murió de un infarto durante un baile en la Academia de San Petersburgo.
Tuvo implicaciones con el nacionalismo ruso y se le puede considerar autodidacta en cuanto a la música, si bien alguna influencia pudo tener su casamiento con la pianista Ekaterina Protopókova.
A los quince años se matriculó en Medicina, pero se especializa en química, animado por el profesor estudioso de la anilina Nikolái Zinin, realizando la tesis “Sobre la analogía de los ácidos arsénico y fosfórico en sus comportamientos químicos y toxicológicos”, primera en su país leída en ruso y no en latín. En 1859 se le encargó un estudio sobre unos análisis de aguas minerales en Soligelich, dejando definitivamente la medicina por la química.
Participó activamente en la fundación de la Escuela de Medicina para mujeres y estuvo un tiempo trabajando en la Universidad de Pisa. Se ocupó de análisis del opio, del té, de la urea y de los desinfectantes. Sus investigaciones se centraron en la química orgánica, y propuso algunos procedimientos para la fluoración de compuestos orgánicos. Especialista en el conocimiento de los aldehídos, se le atribuye, junto a Charles A.Wurtz, el descubrimiento de las reacciones de adición aldólica, demostrando que los aldehídos experimentan polimerización y condensación. Estos procesos son herramientas básicas en las modernas industrias químicas y farmaceúticas.
En Francia conoció a Bertholet y Pasteur y en Alemania a Bunsen, Kirchoff, Erlenmeyer y Helmolthz y polemizó con Friedrich A. Kekulé. Acompañó a Dimitri I. Mendeleev por Europa y participó, formando parte del comité organizador, en el célebre Congreso Internacional de Karlsruhe de 1860.
Musicalmente, con Rimsky Korsakov, Balákirev, Cui, y Mussorgoski, formó el denominado Grupo de los cinco. En 1869 compone su primera sinfonía y más tarde conoce a Franz Listz, que lo promociona fuera de Rusia. Borodín dijo a Listz que era un músico dominguero a lo que el austriaco contestó que los domingos son días de celebración.
Entre sus composiciones musicales destacan Cuarteto de cuerda nª 2, Sinfonía alla spagnola, el poema sinfónico En las estepas de Asia Central y la ópera El príncipe Igor (con sus populares Danzas Polovtsianas), que dejó inconclusa y terminaron Nokolái Rimsky Korsakov y Alexandr Glazunov.
Una de las melodías de las Polovtsianas fue la banda sonora de la película Un extraño en el paraíso de Vincente Minelli y Stanley Donen y de ella se han realizado excelentes y famosas interpretaciones. El musical Kismet , con arreglos de música de Borodín, tuvo gran éxito y numerosas reposiciones en el West End londinense y en el neoyorkino Broadway y fue argumento de un film en 1955.

Primo LEVI (1919-1987)

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Primo Levi

Italiano de origen judío, fue novelista y poeta, además de resistente antifascista y licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de su ciudad natal, Turín. Científico y humanista, fue testigo y protagonista de algunos de los acontecimientos más dramáticos de nuestra reciente historia.
En su juventud fue arrestado en 1944 por las milicias fascistas que lo entregaron a los alemanes. Con relación al momento de esa detención dejó escrito en el apartado dedicado al oro en El sistema periódico:”O era judío o era partisano en cuyo caso me llevarían al paredón. Si era judío iría a un campo de concentración. Reconocí ser judío”. Internado en Monowice (complejo de Austwichtz), fue liberado por el ejército rojo, contándose entre los únicos veinte supervivientes. Se suicidó sin dejar explicaciones, tirándose por el hueco de la escalera, si bien el veredicto fue cuestionado en algunos círculos. Las revistas químicas italianas no comentaron sus obras en vida ni escribieron su necrológica, aunque más tarde rectificaron y le ofrecieron amplia difusión.
Según escribe el químico, profesor y divulgador italiano Gianni Fochi en su libro El secreto de la química, la publicación de la Sociedad Química Italiana, La Química y la Industria rescató una carta que Levi les había remitido en 1947,donde decía:”En noviembre de 1944,cuando llevaba nueve meses trabajando en labores de excavación y transporte, y sufría debilidad y desnutrición, tras ser sometido a riguroso examen técnico por los ingenieros químicos de la Buna-nombre del campo, síntesis de los términos butadieno y natrium, goma sintética que pensaban producir a partir del carbón de la zona- fui incorporado al laboratorio de control. Tal vez a esto le debo el haber podido sobrevivir”.
Poco después de ser puesto en libertad Primo Levi se incorporó al trabajo como químico en Industrias SIVA ,que llegó a dirigir, donde se convirtió en un experto en barnices y siguió hasta 1974, año en que se jubiló voluntariamente para dedicarse íntegramente a la literatura.
Su obra literaria, eminentemente memorista, está impregnada del deseo de legar testimonio al mundo de su cautiverio en los campos de exterminio nazis, ha sido traducida a varios idiomas y fue distinguida con el premio Strega. Destaca la trilogía de Auschwitz- Si esto es un hombre, La tregua y Los hundidos y los salvados– y Momentos de indulto. También escribió la novela Si ahora no, ¿cuándo?, A una hora incierta (poesía) y el libro de relatos La torcedura del mono, premio Campiello.
El sistema periodico-portadaSu obra más científica, El sistema periódico, publicada por primera vez en italiano en 1975, es en la divulgación de la Química, un libro imprescindible. Además ha recibido elogios de la crítica literaria y de grandes escritores como Ítalo Calvino y Saul Bellow.
En veinte capítulos, cada uno de ellos con el nombre de un elemento químico como título, entremezcla diestramente cuestiones químicas con vivencias personales, desde la historia de sus antepasados al calvario como esclavo- prisionero, pasando por la época de estudiante de bachillerato y universidad, sus amores y amistades, la etapa de químico profesional y la torpeza, crueldad y mediocridad del fascismo que tuvo que padecer.
En el capítulo <Nitrógeno> comenta la belleza de algunas moléculas: “De hecho, en química pasa lo mismo que en arquitectura, que los edificios bellos, es decir armoniosos y sencillos, son también los más sólidos. En una palabra, que la belleza es algo común a las moléculas, a las cúpulas de las catedrales y a los arcos de los puentes”
Combina el libro magistralmente una amplia gama de registros: capacidad de observación, ironía, dramatismo, poesía, nostalgia, amenidad y lucidez. Suscribo el comentario de Fochi cuando dice que el lector puede encontrar en El sistema periódico alguna de sus experiencias personales, porque la química es también una profesión, y como todas las profesiones, reparte satisfacciones y amargura, estímulos y frustraciones. Con esta historia, ligeramente autobiográfica, Levi contribuyó a llenar la absurda grieta- como él la denominaba- que separa las dos culturas, la humanística y la científica.

Qué mejor para rematar que unos versos de Primo Levi, de Una hora incierta:

Aguanta la carrera, haz tu mejor esfuerzo. Hemos/ peinado la cabellera de los cometas/ descifrado los secretos de la génesis/ pisado la arena de la luna/ construido Auschwitz y destruido Hiroshima./ Ves: no permanecemos inertes. / Resígnate, perplejo/ no nos llames maestros

Miguel Carreras Ezquerra
Asociación Ciencia Viva.

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Comentarios

3 comentarios en “Goethe, Borodín, Levi y la Química (Miguel Carreras)

  1. Me ha encantado tu artículo, compañero. Da que pensar el denominador común en todas esas celebridades. Muchas gracias!

    Publicado por María Carmen D. Lozano | septiembre 25, 2013, 3:19 pm
  2. Estupendo artículo Miguel. Como siempre.

    Publicado por Luis | septiembre 27, 2013, 6:55 pm
  3. Interesante, curioso y recomendable artículo.

    Publicado por Pedro | septiembre 30, 2013, 11:17 am

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